Fue culpa de Maika Makovski, que nos hizo perder el
tino y por eso se hizo caso omiso a los mensajes ecológicos que se
proyectaban tras sus movimientos de caderas. Nada, imposible.Terminamos
bailando sobre el crujido de vasos de plástico y un sinfín de confeti con forma
de colillas de cigarros. Ocurrió anoche, en el Alternative Music Festival SOS que tuvo lugar a la vera del Auditorio Alfredo Kraus. Sin
embargo, la responsabilidad del estado en el que ha quedado el Parque Santa
Catalina y aledaños, tras dos días dedicados a nuestros caninos, no sé muy
bien a quién atribuírsela – por obvia, quizás. Así que la que ha terminado
teniendo un “un día de perros” soy yo. La bici que no me rueda de tanta defecación
canina entre sus llantas; mi pobre Negrito que está intoxicado de tanto
olfatear los desechos de sus iguales y yo que ando amargada pensando en cuánto
desalmado se habrá convertido este fin de semana en el nuevo peor amigo de un perro.
Nota: Lo de
mi bici y mi perro es pura ficción (de poseerlos les aseguro que no hubiera tirado de imaginación) pero mi amargura es real; que la Mokovski y los grancanarios The Birkins me hicieron perder el tino es una verdad a medias (mi "tino" no se deja perder así como así). Por último, si lo que buscan es un blog con entretenidas críticas musicales, les invito a visitar mi querida Ciudad Sin Discos.
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