Mostrando entradas con la etiqueta Navidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Navidad. Mostrar todas las entradas

sábado, 31 de diciembre de 2011

Caminemos

Foto de: Todd Winters
El flanco de la derecha muestra más dificultad, pero si no caminamos sobre él, la arena terminará por cubrir el lado izquierdo. Caminemos, en la senda que cada uno quiera, pero sigamos andando y, cuando no nos guste el camino, miremos el apacible azul que cubre ambos márgenes y mantengamos el paso. El viento -ya lo sabemos- es caprichoso. Encontraremos paisajes menos áridos y estas dunas fatigosas serán olvidadas. Si nos paramos, que solo sea para coger perspectiva. ¡Feliz camino 2012!

jueves, 22 de diciembre de 2011

Gracias. Thank you.

Fotos de: Todd Winters (izda.) y María Brito (dcha.-obvious, I know)

Palabras deja su primer otoño atrás y ya lo añora. Bueno, lo añoro yo. Palabras no tiene vida, o solo tiene la que yo le quiera dar. Podría desaparecer con un solo movimiento de mi índice (¡qué poder el de esas tres falanges!), pero eso, de momento, no sucederá. Los que han leído la primera entrada de este blog sabrán que estas palabras nacieron, en realidad, en la primavera pasada, cuando Salvador Guerra, mi dilecto commuter, despertó en mí el interés por contarme. Meses después volvería su álter ego más real para animarme a airear estas verdades ficcionadas (a veces "ficciones verdaderas") y hacer que la gran mayoría de ustedes llegara a mí.
Hoy, por estas latitudes, tiene lugar el solsticio de invierno y coincide con la entrada número veinticinco de este blog. No puedo negar que empiezo esta nueva estación muy ilusionada. Sin duda, tiene mucho que ver con el hecho de poder contar con las fotografías de otra persona vital para este blog, Toddito Inviernos (Google Translate le revelará su verdadero nombre). Son sus imágenes las que inspiran mis últimos textos y las que me hacen seguir soñando.
Desde aquí quiero hacer público mi más sincero agradecimiento a los dos. Sin el primero este blog no existiría y sin el segundo seguro que sería menos atractivo. Asimismo, aprovecho la ocasión (salió la vieja secretaria que hay en mí) para desearles a ellos y a ustedes, los que se acercan a mi blog para hacer suyas estas Palabras, unas muy felices fiestas. Desde la nieve, o la arena, o lo que tengan al alcance, disfruten.